Sucedió hace años. En la vorágine que se forma frente al mostrador me toca atender a un señor de los calificados como mayores, es decir, calvo, arrugado y de pocas palabras. Me tiende una serie de documentos y me pide que los fotocopie: "¿Me hace un fotocopia?. Estas cosas (y expresiones) se repiten muchísimo y se hacen rápido. Tras entregarle los originales y las copias, le cobro y adiosmuybuenas.
Poco después, como al cuarto de hora, regresó: "Se ha quedado aquí mi carnet de identidad". Reflexioné un poco y no hallé en mi memoria recuerdo de aquel carnet.
- No recuerdo que me diera su DNI, pero voy a mirar en la máquina a ver si está allí.
Por supuesto, no estaba, ni allí ni alrededor, ni debajo de la fotocopiadora:
-Caballero, ¿Seguro que me dió el carnet? no lo veo y además no recuerdo que me lo diera usted, había algún DNI, pero no vi el suyo.
- Si. Lo he traido, porque tengo que fotocopiarlo.
-Bueno, mire, me cabe la duda que se lo haya traido, pero vamos a ver si de su mano hasta la fotocopiadora se ha caido, pues es un documento pequeño.
Tras pertinente y pertinaz busqueda por encima y por abajo de mostradores, rendijas y suelos, empiezo a buscar por detrás del anciano hasta la puerta. No hay resultados.
-Caballero. Posiblemente su DNI se le ha quedado en su casa, pues no hay rastro ninguno de él en la tienda. Lo he mirado todo y no parece posible que esté. Con todo, a veces aparecen las cosas en el sitio menos esperado, por lo que no descarto que esté aquí, pero para quitarnos de dudas vaya a su casa y compruebe que no lo tiene allí. Si eso sucediese vuelva y seguiremos buscando
El anciano se fue. Media hora después allí estaba.
-¿Ha aparecido su DNI en su casa? Supongo que no.
-El carnet está aquí, pues yo lo he traido.
-Pero ¿Ha ido a su casa a buscarlo?
-No, porque el carnet está aquí.
-Pero, caballero, hagame el favor de ir a su casa a comprobarlo.
-Que no. Yo he traido el carnet y tiene que estar aquí.
Aquello empezaba a ser surrealista. Se me ocurrió una cosa.
-Caballero, ¿Lleva ahí las copias que le he dado?
-Si.
Examiné las copias y no habia ninguna del DNI del cliente.
-¿Ve como no me ha dado su carnet?
-Pues yo lo he traido y no me voy sin él.
-Pero hombre de Dios, vaya a su casa. Compruebe que no está y salimos de dudas. Aquí ya hemos mirado hasta debajo de las pelusas.
-¿Cómo voy a ir a mi casa a buscar un carnet que está aquí?
-Bueno, mire usted. Yo ya he buscado en todas partes. Más no puedo hacer.
Pero el anciano se quedó allí ocupando sitio. Y allí siguió entrando y saliendo de la tienda varias veces. Pero ninguna era definitiva. Ya pasada la hora de cierre del local le advertí.
-Mire, haga lo que quiera pero tenemos que cerrar. Su carnet no está aquí y si lo está no ha aparecido, ni aparecerá porque ya no se donde buscar.
-De aquí no me voy sin mi carnet.
- Vale. Ya está. Mire voy a cruzar la Plaza del Ayuntamiento y voy a ir a los municipales. Nosotros tenemos que ir a comer y si no me deja cerrar tendré que acudir a la policia municipal..
Como no me hizo mayor caso me fui. Cuando llegué al puesto de la Policía Municipal que quedaba muy cerca en linea recta, mire hacia atrás y vi que el anciano se alejaba de la tienda.
Veinte años después el carnet no ha aparecido. El caballero anciano, afortunadamente, tampoco.


Que buenooo!!! No me habias contado esta anecdota!
ResponderEliminarMira que la he contado de veces oralmente.
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